El socio Estado y el impuesto que quemará las motos con todo

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La noticia sobre el impuesto a las motos ha resultado impopular no solamente ante los concesionarios, sino que también encuentra repudio ante la opinión pública, y sobre todo, el sector directamente afectado, los compradores de motos en venta. Si bien los comerciantes, en este caso los concesionarios y distribuidores de motos, no deben olvidarse de que su socio-estado siempre querrá su parte del pastel -en especial, cuando el mismo ha crecido tanto- las medidas que se toman sin consultar los sectores involucrados muchas veces terminan quemando el pastel.

MotoNo hay que ser un economista para saber que una alícuota de 30% y 50%, aplicada a un sector que compra más por necesidad que por lujo pararía las ventas. Aunque como señala la noticia de El Diario Uno de Argentina, este elevado gravamen fue pensado para vehículos considerados de alta gama, el ritmo de inflación actual hará que en muy poco tiempo las motos menores de 250cc se vean afectadas.

De no revisarse este impuesto o establecer escalas más claras y justas en donde las motos no lujosas se vean afectadas, el socio-estado estaría literalmente quemando el pastel. No sólo afectaría el crecimiento de uno de los sectores más dinámicos -sobre todo si se considera el hecho de que el 80% de las motos vendidas son de producción nacional-, sino que el mismo estado dejaría de percibir cuantiosos beneficios que ese sector ya le brinda.

Yamaha R1A todo esto, los concesionarios, como dice el refrán ‘ni tontos ni perezosos’, ajustaron sus precios apenas salido el nuevo gravamen. Éstos, como era de esperarse, se escudan bajo la máxima comercial de no poder comprar luego si congelaran los precios de las mercancías que ya tenían en existencia. Debido a esto las motos que costaban $39 mil ya cuestan sobre los $55 mil.

Siendo que las motos afectadas con el gravamen tienen precios de $22.001, lo que se vislumbra es que en poco tiempo este impopular impuesto caiga también sobre las de un menor cilindraje, como las motos de 160cc que son las que usan la mayoría de los que no pueden adquirir un vehículo o simplemente necesitan un medio de transporte más eficaz que les permita movilizarse en las cada vez más concurridas ciudades.